¡Hola!
Mi nombre es Tatiana y quería contarles un poco de lo que los misioneros nos llevamos la semana de misión en Alto Verde.
Cada uno de nosotros podría contar su experiencia. Fuimos elegidos para la misión, somos instrumentos de Dios, para llevar su palabra, la fe a Alto Verde. Se trata de obrar en nombre de Él. De conseguir llegar a eso que llaman “la Gloria de Dios”.
En nombre del grupo puedo decir que nos llevamos más de lo que lo damos. Nos llevamos historias de la gente, la sonrisa de los chicos, una realidad distinta a la nuestra que está sólo a minutos de la casa de todos nosotros.
No espero que con estas palabras básicas entiendan el por qué lo hacemos, qué nos llevamos, porque ni yo lo puedo explicar. Pero lo que sí puedo asegurar es que cada uno de los setenta y dos que éramos, después de una semana de misión, estamos agradecidos a la gente de Alto Verde por recibirnos como nos reciben todos los años; y a ustedes, madrinas y padrinos, familiares, amigos, que rezaron por nosotros desde acá.
Pero sobre todo, agradecidos a Dios. Agradecidos porque nos eligió y nos dio la oportunidad de vivir una experiencia inexplicable como lo es la misión.
Hablo en nombre del grupo y lo único que podemos decir es gracias.
¡Muchas Gracias!